Hijos de mi carne. Hijos de mi letra.

imageSi yo ya sentía que Boris era como un hijo más, pues confirmado: también se pasa a mi cama. Tres hijos me pidieron leer “Boris y el ajolote albino” en mi cama. Acepté. El mayor, adolescente, siguió con su celular, pero se explicó:
– Yo también ya lo empecé, Mamá.
– Ah, qué bueno…¿por dónde vas?
– Por la dedicatoria que me escribiste.

Me reí y lo abracé. Y también lo acepté. Ya descubrirá él que Boris también anda pendiente de su propio celular… Y así verá que yo lo entiendo más de lo que cree y que lo espero siempre en el texto con un mensaje… Que no es lo mismo que un mensaje de texto… 😉

Agustina

 

Anuncios

Un comentario en “Hijos de mi carne. Hijos de mi letra.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s